DEMOCRACIA y democracia. Como se vive en Colombia

 

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 DEMOCRACIA y democracia,

POLITICA y politiqueria

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DEMOCRACIA en su verdadero concepto de gobierno y organización social, se diferencia de la democracia donde todo se estructura con el fin de favorecer a grupos fuertes o privilegiados de la sociedad. La referencia al verdadero concepto que se aplica a los sistemas políticos participativos e incluyentes que denominamos DEMOCRACIA indica Estados en los que prevalece un interés  social; formas de organización, Estado social de derecho o sistema de gobierno en el que se busca un beneficio para las mayorías débiles.

 

Estas organizaciones funcionan con una constante vivencia del control social. La situación contraria se encuentra en las llamadas democracias o sistemas de gobierno que, aún llamándose democráticos no pasan de ser organizaciones sociales estructuradas en beneficio de minorías privilegiadas, donde la injusticia y la desigualdad social es justificada con estrategias que permiten la organización excluyente que niega la participación y el control social. 

                                                          

Origen de las Constituciones

 

Toda sociedad se organiza mediante normas que se imponen y deben ser obedecidas por los habitantes del territorio que forman la nación o el estado. Estas normas surgen de procesos de integración con el fin de administrar y controlar el poder. En los sistemas democráticos la estructura del estado se fundamenta en la constitución política. Los factores que permiten la integración y estructuración de un estado como las creencias que fundamentan la moral y la religión o la cultura, permiten el surgimiento de una organización social que desarrolla normas que estructuran el derecho de la sociedad. La organización obedece a necesidades íntimas y sociales; lo íntimo en relación al deseo del hombre de querer vivir en situación de paz, que se manifiesta como un sentimiento extensivo a la sociedad, lo social en la construcción de la sociedad querida y buscada para responder a ese sentimiento intimo. El grupo acepta la imposición de límites a sus conductas o comportamientos individuales con el fin de lograr la convivencia en forma organizada. Los límites de la autonomía de la persona esta determinado por normas que pueden ser aceptadas o impuestas, pero las que deben ser obedecidas, esta es la razón por la cual se establece un castigo o sanción para quien no se someta a lo ordenado.

 

La dinámica de aceptar o imponer normas para lograr la organización de la sociedad es lo que constituye el marco jurídico o constitución política de un país, donde se indica la forma como se encuentra estructurada una sociedad. El texto constitucional describe la forma organizativa y administrativa; las facultades y funciones de las entidades, el poder que tienen las personas y los cargos creados para garantizar el funcionamiento de la sociedad. En algunos países la constitución establece la protección de una determinada religión, cultura o etnia,  llegando incluso a incluir el derecho que tiene la sociedad de alcanzar la felicidad.  Este es el caso de la declaración del buen pueblo de Virginia de 1776 afirma que los hombres tienen por naturaleza el derecho a buscar y obtener la felicidad. .Esta idea se reafirma en la declaración de independencia de 1776 en la que se proclama como fin del gobierno “alcanzar la seguridad y la felicidad”. Otras constituciones que han integrado este principio son la constitución de Irán de 1989 que establece: “La República islámica de Irán tiene como ideal la felicidad humana en toda sociedad humana”; la constitución política de Namibia de 1990 en la que se ha incluido entre los derechos del individuo el derecho “a la vida, la libertad y la felicidad”; la constitución de Corea del sur en su artículo 10 establece que: “A todos los ciudadanos se les garantiza la dignidad y tendrán derecho a perseguir la felicidad”.  

 

El hombre ha creado miles de lenguas, creencias, mitos, costumbres, culturas, música, plásticas y en general desarrolla diferentes formas de permitir la  resolución de los conflictos. Un estimativo es que en el mundo existen más de doce mil sistemas legales diferentes. La necesidad que surge para resolver los conflictos desarrolla nuevos conceptos y principios morales que se convierten en la base del derecho y en ocasiones de nuevas religiones. La dinámica en la búsqueda de soluciones o el deseo de lograr una  liberación del dominio al que se somete, es un proceso que origina el concepto de la reivindicación, el cual se constituye en el motor de los movimientos sociales que tienen el sufrimiento como fuente de actitudes, en principio pueden ser simples reacciones de rechazo, las que no pasan de  rebeldía, carente de una teoría política; otras trascienden a movimientos organizados y orientados a fines específicos como sucede con los diferentes movimientos revolucionarios. 

 

En la sociedad aparece el dolor como una afectación  al sentimiento del hombre;  puede ser de carácter físico, originado en diferentes factores que afectan el cuerpo mediante acciones que pueden ser accidentales o premeditadas. El dolor puede afectar la parte intima del ser, en lo  volitivo, generando una vida de hastío al sentirse ajeno por el paradigma social que permite crear un ser que se sumerge en la completa infelicidad favoreciendo intereses mezquinos y dejando de lado sus propios intereses y sus reivindicaciones. El hombre busca huir del dolor, pero esta acción no se puede considerar como un logro para alcanzar la dimensión de la reivindicación, para que la reacción al dolor logre trascender a la dimensión buscada, es necesario adquirir conciencia con claridad de conceptos que permita la sensatez; constituyente de un estado en que el hombre concluye que ha sido privado de algo. La reacción contraria, es  decir, cuando no se toma conciencia se caracteriza por la necesidad de justificar el dolor o la privación.  En las sociedades que están en una dimensión de enajenación se produce el fenómeno del visionario, que es la persona que alerta sobre la privación y señala este hecho como el factor que origina dolor. El visionario se convierte en el ser que se encarga de lanzar la idea que las cosas pueden ser diferentes, mostrando la función iluminadora de toda utopía. Cuando las aspiraciones son simples deseos la acción se ubica en el plano de los intereses, pero si la reivindicación es de carácter  moral la acción esta en el plano del derecho. En esta forma se busca el acceso a un valor merecido. La abolición de la presunta injusticia genera una nueva situación en la que al existir una carencia o privación indebida se busque devolver lo que le pertenece al individuo o a la sociedad. No se trata de una simple conquista o una situación de aceptar privilegios, se trata de restablecer la  armonía existente antes de presentarse la privación injustificada. El origen del dolor es factor importante en la estructuración de la sociedad ya que al estar asociado con la privación nos remite al concepto de la propiedad, la que cobra gran importancia al estar relacionada con el sentimiento de justicia. La injusticia  se relaciona con la envidia y la privación de algo. Nietzsche considera al hombre como un ser perverso, por eso dijo que pensando mal casi siempre se acierta. El hombre tiene una tendencia a exigir igualdad de condiciones o de posesiones. El origen del resentimiento se encuentra en las ansias de igualdad, por su parte la indignación aparece cuando se priva al hombre de algo que considera de su propiedad, sea la privación de un bien material o inmaterial. La afectación, al privar a una persona de lo inmaterial, en lo psicológico se logra  causando dolor y una reacción del individuo a un estado de indefensión o inferioridad posibilitando la  agresión, la humillación o el vejamen a que es sometido. Esto permite considerar como Ihering encuentra el origen de la idea de justicia en el patrimonio. Se trata de una conquista de bienes que el hombre no desea abandonar, por querer conservar. El hombre al ser privado de sus bienes siente que le causan un daño o una ofensa, lo que lleva a una reacción violenta contra la acción  ejercida para privarlo de su propiedad. Esta tesis lleva a concluir que se actúa justo cuando se cumple con el deber, lo que implica respetar la propiedad del otro y pagar las deudas, tanto materiales como inmateriales. El estado de felicidad es el fundamento de toda organización social. Positivistas como Kelsen y Ross  negaron la relación entre justicia y derecho al considerar que la justicia  es una idea irracional  que no puede tratarse científicamente. Kelsen escribe “Desde el punto de vista del conocimiento racional no existen más que intereses humanos y,  por tanto, conflictos de intereses. La solución de estos conflictos puede encontrarse satisfaciendo un interés en detrimento de otro o mediante un compromiso entre los intereses en pugna. Es imposible demostrar que solo una de las dos soluciones es justa”.

La sociedad desarrolla su propia moral, la mantiene durante siglos valiéndose de mecanismos de reproducción y de inmunización en contra de toda crítica o visión diferente creada en forma mediática con el fin de ajustar la realidad a unos propósitos determinados. Esta defensa dogmática contra la evidencia o la crítica logra la continuación en la imposición de una visión del mundo o ideología; se busca lograr, con el uso de la comunicación persuasiva, crear una realidad diferente a la que se vive. La idealización del discurso se hace en forma tal que las personas cierran los ojos a la realidad, como una forma de generar una firme creencia en lo que dice el gobernante. Los medios permiten una fácil manipulación de las personas, lo que se parece a lo descrito por Anderson en el cuento del traje nuevo del emperador. Por esto es que la sensatez es la llamada a abrir los ojos frente a la arremetida de los medios que imponen una forma de percibir la realidad. Como en el cuento del traje nuevo del emperador se hace preciso desnudar el poder para que la verdad sea vista en forma clara. Es conocido que un principio del fascismo nazi es que la mentira repetida sin cesar, sea mediante el rumor o con propaganda que en forma perversa la refuerza, deja en el ambiente la sensación que se están diciendo una verdad. La mentira es una herramienta para convencer, para que se asimile la idea de que el líder es  quien encarna la salvación de la nación; una vez lograda esta idea se tiene el convencimiento que cualquier ataque que se haga a esta figura es entendido como una agresión a todo el pueblo. El líder se convierte en la representación de la nación; de la patria y de los valores que se deben seguir. Para evitar vivir un modelo autoritario es necesario crear una organización social, estructurado en torno a normas claras, realmente hechas en beneficio de las mayorías más débiles. Al respecto Kelsen escribe que “la búsqueda de la justicia es la eterna búsqueda de la felicidad humana”,  al convertirse en una finalidad para el hombre no la puede encontrar solo, por ello la busca en la sociedad. La justicia es la felicidad social, para conseguirla se debe garantizar un orden social que satisfaga este anhelo. Platón identifica la justicia con la felicidad, para él un hombre justo es feliz y un hombre injusto es infeliz. En efecto, la afirmación según la cual la justicia es la felicidad no es una respuesta definitiva, apenas constituye una forma de eludir el problema pues una vez hecha esta pregunta surge inmediatamente la nueva cuestión ¿Qué es la felicidad?

 

Las sociedades elevan sus normas a categoría de constituciones por considerar que respetando ciertos valores se construye la justicia. Las normas se imponen, su practica las vuelve costumbre, cuando este mecanismo no es suficiente se acude a la coacción o el uso de la fuerza, característica del derecho que se atribuye el monopolio de la fuerza. Platón escribió “En mi opinión son los hombres débiles y las masas las que establecen las leyes para sí mismos. Para su propia utilidad implantan leyes, prodigan alabanzas y censuras, quieren atemorizar a quienes son más fuertes que ellos (...) dicen que es feo e injusto poseer más cosas que los demás. Pues, en mi opinión, consideran una felicidad el tener lo mismo, siendo inferiores”. Nietzsche considera la moral como hija del resentimiento que siente el débil contra el fuerte.

 

El deseo de una sociedad justa es la preocupación que dinamiza teorías y procesos jurídicos. Todos desean una sociedad en los que se realicen los postulados de equidad, igualdad, fraternidad, justicia, entre otros propósitos teóricos. La diferencia entre una teoría y otra esta en los intereses que favorecen y la forma como se imponen sus postulados. El para quién es la organización, el porqué se favorece a una determinada población y el cómo se logra garantizar ciertos derechos es lo que determina el gobierno que tiene la sociedad. La constitución es la manifestación de una voluntad social,  puede ser impuesta o aceptada. En el caso de ser impuesta, los gobernados o asociados están obligados a aceptar las normas ya que su desacato genera una situación de ser penalizado o castigado por no estar de acuerdo con el orden impuesto. Cuando es aceptada la organización política con sus normas, el sometimiento a ellas es voluntario, esto garantiza que los hombres no pierdan su dignidad y que el gobierno sea legitimo.  Este proceso de aceptar la norma y la organización social en forma voluntaria frente a tener que someterse al ordenamiento, es lo que constituye el origen de la diferencia entre un gobierno legal y uno impuesto gracias a la autoridad derivada de una ley. Un gobierno legítimo o aceptado en  forma voluntaria por sus gobernados es el producto del consenso, mientras que el gobierno que se fundamenta solamente en su legalidad, es decir que es impuesto, tiene su origen en acuerdos establecidos por los grupos más fuertes de la sociedad. 

 

Las constituciones de los países se debaten en la diferencia de lo público y lo privado. Esta situación marca la organización y las políticas que orientan la sociedad, la moral y el concepto de justicia. Las religiones escapan a este análisis entre lo público y lo privado al lograr ubicar su campo de acción en una dimensión que trasciende la discusión terrenal. El poder en estas organizaciones es incuestionable por su origen divino, en esta forma evitan todo  control o análisis  elaborado con base en la razón o lo terrenal.  Lo público no se puede reducir en forma simplista como la res pública donde la propiedad es convertida en el fundamento de los derechos; de la moral, la dignidad y la organización social, ya que la religión entra a jugar un importante papel para justificar la propiedad y el poder, por ejemplo en España, los títulos de propiedad de muchas de las fincas pertenecientes al ministerio de defensa presentan un misterioso D. C. que es la abreviatura de Derecho de Conquista, recordemos que la conquista tiene un fundamento religioso que consistió en difundir la fe católica.

 

La propiedad no se da en forma exclusiva hacia fuera, el fenómeno de la propiedad se interioriza en la medida que se toma conciencia de autopropiedad o  propiedad de uno mismo, este es el fundamento del desarrollo del concepto de persona y de los derechos que le corresponde, entre los que encontramos el derecho a la intimidad, la libertad, el desarrollo de la personalidad, el disfrute de su ser. Pero no siempre la evolución de estos derechos se ha dado en forma simple y acelerada, recordemos que la esclavitud fue una situación normal, socialmente aceptada y practicada incluso en sociedades que pregonan el principio: “todos los hombres nacen libres e iguales en derechos” pero en los que se podía practicar la esclavitud. La lucha por la igualdad de los derechos presenta ejemplos como el de George Fox, zapatero ingles nacido en 1624, quien funda el movimiento conocido como los quáqueros. Fox era individualista e igualitarista teológico. Nunca se quitó el sombrero delante de nadie por ser un  hombre consciente de la dignidad personal y del valor de los individuos. Esto le valió estar preso en varias oportunidades. Su creencia de que el espíritu santo actúa en el interior de todos los hombres lo lleva a concluir que los hombres no necesitan intermediarios para comunicarse con Dios.  Su doctrina se funda en una teoría sin dogmas, sin desigualdades ni coacciones y por supuesto, sin la intermediación de pastores. Para él lo importante es dejarse llevar por la fuerza del espíritu santo. El termino quáquers es por el arrebatamiento o trance en que entraban sus seguidores cuando los poseía el poder divino. En 1688 por primera vez  los quáqueros se oponen a la esclavitud.  En 1716 en Massachussets los quáqueros afirman en un manifiesto que los esclavos tenían derecho a la libertad y que en caso de ser privados de este derecho podían acudir a la vía armada. Valorando esta tesis encontramos que se reconocen dos derechos; la libertad y la resistencia a la tiranía. Este movimiento en 1754, da un paso importante en su lucha por la libertad al asegurar que “vivir con abundancia gracias al trabajo de aquellos a quienes la violencia y la crueldad ha puesto en nuestro poder es incompatible con el cristianismo y la justicia”. Ellos fueron quienes fundaron la primera sociedad antiesclavista. En 1772 su movimiento logró una ley que prohibía definitivamente la esclavitud, permitiendo que todo esclavo que pisaba suelo Inglès, se  convirtiera en un ser libre.

 

DEMOCRACIA Y CRISIS SOCIAL

 

Una forma de establecer el grado de comprensión que tienen las personas del concepto de DEMOCRACIA, en sociedades con esta forma de organización social, se puede determinar analizando la dinámica de integración y participación en la vida pública. Vivir en una sociedad organizada bajo principios democráticos dista mucho de ser actuante en la sociedad, cuando el concepto que se tiene de esta organización social se reduce a considerar que el sistema de gobierno es democrático por el simple hecho de garantizar ciertas libertades individuales, no se puede afirmar que existe un claro concepto de la democracia. El aislamiento de la población con el poder se facilita cuando el control social se presenta como una actividad ajena a la persona. Para lograr la idea de participar en la vida democrática de la nación, juegan un importante papel los medios masivos de comunicación, valiéndose de ellos, las personas que controlan el poder pueden presentar la imagen de una democracia formal en la que los asociados o personas que integran la nación son figuras pasivas de la vida de la sociedad. La marginación en la participación de la actividad pública facilita el proceso de interpretar el mundo como un espacio ajeno a los propios intereses. Un sistema que no permite el desarrollo integral de los individuos generan vacíos en la existencia. El hombre busca llenar estos vacíos acudiendo al consumo patológico, sea de drogas o de objetos. El carácter del supuesto “status” en lo que se consume permite la manipulación del individuo que se somete a una prisión impuesta por el precio de vivir en una sociedad consumista. El triunfo de la sociedad del envase, es la imposición de una forma de vida en la que es más valioso el objeto y la acumulación que el mismo individuo, se da más importancia a la forma que al contenido. 

 

Los conceptos que sirven como referente para calificar si una sociedad es DEMOCRATICA, en algunos estados se reducen a la posibilidad de vivir en forma tranquila, lo que se equipara a la capacidad que tiene el sujeto de adquirir algunos bienes. En esta forma el consumo se convierte en factor que mide el grado de libertad del individuo. Bajo estos conceptos se establece si la sociedad vive en paz o en conflicto. Al identificar la simple tranquilidad con la paz social se reduce el análisis a situaciones que tiene que ver con la posibilidad de un bienestar, pero no de una vida digna con un desarrollo integral. Este pensamiento es producto del impacto que las teorías económicas, políticas y sociales  producen en la vida de las personas. Siendo el resultado de factores ajenos a la realidad del individuo, sus análisis al ser carentes de contenido sociológico se limitan a justificar la existencia de la brecha entre la población que tiene una gran acumulación frente a la población sumergida en la pobreza. Estas teorías no son más que discursos mediante los cuales se minimiza la existencia de enormes diferencias en los ingresos. Cuando se desconocen las profundas diferencias que existen entre los miembros de la sociedad  se niega el impacto que tienen las políticas impuestas. La idea que el individuo es privilegiado por el simple hecho de disfrutar de beneficios o bienes de consumo, conduce al abandono de aspectos importantes y trascendentales de la vida. El control social logrado mediante acciones que desarrollan una percepción de la realidad mediante la elaboración y asimilación de mitos, genera uniformidad en el lenguaje, ejemplo de esto es cuando se habla de seguridad democrática, se entiende que es la posibilidad de viajar por el país, de moverse por el territorio nacional sin el peligro del secuestro o la acción violenta. A esta política le hacen eco personas que no tienen capacidad económica para alimentarse en forma balanceada, que no se nutren con el mínimo de calorías, seres que apoyan programas para poder viajar por el país sin considerar que no cuentan con recursos para realizar viajes tan costosos y largos. Estas personas en ocasiones carecen para transitar por la misma ciudad. El mito es creado y los resultados favorecen a sus creadores que son los privilegiados, con la aplicación de las directrices con el fin de incrementar su capital.  Una razón que permite explicar el porque se siente la necesidad de buscar la razón de ser en el consumo desmesurado o irracional se puede encontrar en el profundo cambio de valores y la necesidad de identificación y reconocimiento. Al considerar lo trivial como algo monástico y lo monástico como trivial se logra transmutar los valores. El olvido de los derechos fundamentales, de la justicia social, la equidad, la inclusión en el sistema y la efectiva participación y construcción en la democracia permite la manipulación de las personas que han invertido sus valores, son los que aceptan la exclusión como algo normal.

 

La eficaz participación de las personas en lo público es una salida,  pensar lo contrario conduce a vivir y reproducir el paradigma excluyente, reflejo de una sociedad integrada por ciudadanos políticamente inactivos.  La reducción de la acción política al hecho de cumplir con el solo acto de elegir y ser elegidos es aceptar la dominación de una minoría privilegiada. Esto refleja  el reinado del principio de parecer antes que ser, la perpetuidad de los mismos  con diferente nombre en el poder.

 

Los países organizados bajo el sistema democrático, tienen un catalogo de deberes y de obligaciones para todas las personas que viven en su territorio.  En Colombia el numeral 5 del artículo 95 de la  Constitución nacional establece el deber y la obligación de participar en la vida política, cívica y comunitaria del país. No votar es desconocer y negar el derecho que otorga la Constitución para ejercer el papel de ciudadano. Cuando se falta a este deber constitucional se origina el fenómeno de la abstención para elegir los legisladores y gobernantes. La no participación conduce a tener  un gobierno  ilegitimo que la sociedad acepta sin reparos, impuesto por  las minorías que manejan los gobiernos a su antojo para que  respondan a sus intereses particulares. 

 

En Colombia el presidente de la República es elegido por menos del 25% de los votos que pueden depositar las personas que tienen la categoría de ciudadanos. Un estado que se gobierna por la voluntad de las minorías y que se llama democrático no puede ser legítimo. Por esta razón se hace necesario legitimar al gobierno y al estado, lo que se logra mediante la legalidad. El hecho de presentar las elecciones una mínima participación, permite alegar que las mismas se ajustan a lo establecido por la ley, esta es la razón para considerar que los comicios  son actos legales y como por arte de magia se transmuta lo ilegitimo en legitimo amparado en el concepto de la legalidad.

 

Al desconocer que las personas tienen la facultad de ejercer el control social mediante la participación activa,  se crea el distanciamiento de los individuos con la administración.  Esto constituye el principal impedimento para construir la organización social con una finalidad social. La convicción que la participación activa en los asuntos públicos es ajena a los sujetos que integran la sociedad genera el mito que las mayorías  son ajenas a toda actividad política. La abstención a votar o participar en la definición de los derroteros del país, es el mecanismo que facilita la reproducción del paradigma impuesto, donde lo público es una actividad ajena a la persona y la sociedad,  volviéndose   exclusiva de la burocracia.

 

Aunque la realidad descarga su impacto económico sobre cada persona, en especial los de menos ingresos; las personas no interpretan esta situación como una imposición del poder ni como el desconocimiento de sus derechos, lo que se piensa es que la situación es normal en la vida social. El logro de esta doctrina es la idea que toda resistencia a las políticas o a los políticos que se han impuesto debe ser castigada. El favorecimiento de  intereses particulares se aprecia en dos líneas; una de intereses personales  para una minoría que acumula gran capital y detenta el poder; la otra, responde con los compromisos adquiridos, con la banca internacional y nacional, esto genera aceptar los planes trazados por estos organismos. En la práctica la aceptación de estas directrices genera perdida de garantías sociales, como los derechos laborales.

 

Lo anterior lleva a considerar el planteamiento de Habermas que fundamenta el concepto de crisis social en lo establecido por Parson, para quien existe una diferencia entre el  sistema de la vida  y el mundo de vida. Estas instancias son distintas y pertenecen a una misma totalidad social.  Complejidad que junto a la topología de la crisis se presenta al interior de la sociedad capitalista, donde el surgimiento de la crisis en su estructura social es superior al esfuerzo o inversión que conlleva la solución requerida, para la conservación del estado. En esta forma la situación se expresa al interior del sistema social como una contradicción entre los subsistemas económico y  político administrativo, que requiere para su funcionalidad estar implícito en el mismo sistema. La esfera socio cultural, cuya característica esencial es la justificación mediante normas de las correspondientes formas de vida, al igual que del sistema en general, el cual se legitima en la medida que supera la crisis. En esta forma se aprecian dos dimensiones de la dinámica social: La primera,  orientada a garantizar la funcionalidad del sistema,  busca un equilibrio social con mecanismos impersonales, independientes de cualquier consenso normativo. Esta situación es propia de la sociedad capitalista donde la integración esta supeditada al mercado y el orden se logra con el control social. La segunda dimensión se basa en consensos normativos donde la integración se supedita al marco institucional y a los consensos normativos del mundo de la vida. La integración social se basa en el principio del orden social que resulta del consenso. Esta segunda dinámica solo es posible mediante una real DEMOCRACIA presente en una organización social incluyente y participativa.

 

LA NECESIDAD DEL DESEMPLEO EN las democracias.

 

Al ser estructurado el estado mediante una organización excluyente que favorece el capital, se descuida el bienestar que conlleva  tener condiciones de vida digna para la mayoría de las personas, pero la clase dirigente, con la corrupción que ocasionan, necesitan la existencia del desempleo. Esto  logra  mayor oferta de personas capacitadas que se enfrentan a una mínima oferta de plazas laborales. La ecuación hace que el precio del trabajo disminuya por la existencia de la demanda. La disminución del salario,  sumado al aumento de la carga laboral, se disfraza con el falso concepto de la eficiencia. Por esta razón es imposible hablar de justicia social y se desvía este concepto con acciones como la seguridad democrática. En esta forma la persona es considerada eficiente si desarrolla la capacidad de soportar cargas laborales extenuantes y puede sobrevivir con un menor salario. Se crean empleados que desempeñan labores ejecutadas antes por dos o tres trabajadores. La persona acepta en forma pasiva las imposiciones debido al creciente número de inactivos o sin empleo. Aunque la Constitución Nacional establece el trabajo como un derecho de la persona y un deber del estado garantizarlo, el manejo de la economía convierte en un hecho, que se califica como de suerte, cuando la persona cuenta con un empleo que le permite subsistir. La perdida de algunos derechos fundamentales es aceptada por esta desigualdad social,  la existencia del desempleo permite desarrollar nuevas  formas de contratación, que  acaba la relación laboral, dando paso a las de carácter civil. La idea de la eficiencia facilita la privatización del servicio, todo se presenta como un producto, en esta forma los servicios públicos al ser privatizados pierden  su razón de ser y se convierten en un producto y como tal se busca el lucro. La idea de lo privado y de la igualdad de oportunidades que brinda el mercado hace que las personas crean en el imaginario de ser sus propios patrones al convertirse en pequeños empresarios que van a competir con verdaderos monopolios en una relación totalmente desigual. Son muy pocos los que logran resultados favorables en esta competencia.  El capitalismo se mueve por la moraleja del rey midas, todo lo que toca lo quiere convertir en oro. Las ansias de riqueza no se ven saciadas y sucede la paradoja de quien trata de calmar la sed tomando agua de mar.  Ante esta situación la población reacciona con simples manifestaciones de descontento. Es el caso de  Las quejas o críticas que no plantean soluciones ni generan presión social sobre los grupos privilegiados, las acciones carentes de participación activa en la vida pública solo garantizan reproducir la organización social. Esto hace que la forma de gobierno se refuerce. La idea de participar mediante críticas infundadas o la abstención electoral se ha posesionado en las mentes de las mayorías debido a este imaginario. Mediante el desempleo se garantiza el gobierno de las minorías en una dinámica que alimenta la pasividad, al manipular las ilusiones y la esperanza de las personas, es así como se genera una clase de personas que aceptan las decisiones políticas y económicas como algo normal y piensan que son imposibles de evitar, esto  facilita mantener el poder.

 

El desempleo como herramienta en el manejo de las elecciones, se vale de promesas de una plaza de trabajo, las personas se someten a los caprichos de aquellos que controlan el poder con la esperanza de lograr un empleo que les permitan  ingresos necesarios para subsistir; otros son seducidos con la ilusión de ganancias rápidas  por la corrupción. La errada creencia que la política es cosa de politiqueros es una excusa  que reafirma la no participación en la construcción de la sociedad. El convencimiento de ser agentes ajenos a la sociedad  reafirma la exclusión social, el mismo ser se autoexcluye debido a la creencia impuesta por quienes controlan el poder en el sentido de presentar  lo publico  ajeno de las personas que no hacen política, como suelen llamar a esta noble actividad aquellos que controlan el poder. Este pensamiento es bien recibido por la mayoría de la población ya que permite justificar la inacción y el conformismo. Surgen conductas de aislamiento social que son legitimadoras de políticas impuestas por personas que ejercen el poder. No existe la voluntad de las personas que tienen la categoría de ciudadanos, es decir la mayoría de edad, de ejercer el papel de constituyente primario, lo que permite realizar control o veeduría social, esto se debe a la manipulación que hacen los detentadores del poder de la necesidad que se manifiesta en lo básico para una vida digna, siendo el hecho de gozar de empleo una condición importante para tener una vida que responda a esta aspiración.

 

La manipulación de la necesidad de un empleo tiene la finalidad de lograr un resultado en las elecciones. Encontramos que el censo electoral del año 2006 registra un potencial de votación de 26.595.171 colombianos, es decir personas que gozan del derecho de participar en la elección de los órganos legislativos y ejecutivos de nuestro país.  En las elecciones del 12 de marzo de 2006 se registró la siguiente votación:

 

Votos sufragados y contabilizados como válidos   

9.390.408

 

Número de votos en blanco 272.645

 

Votos nulos 1.053.721

 

Tarjetas no marcadas 336.539

 

El total de votos depositados fue de 10.716.774, cifra  que incluye o contabiliza tarjetas no marcadas al considerar que las mismas reflejan la voluntad de no participar, no marcar la tarjeta de votación o tarjetón manifiesta la voluntad de las personas de no participar en la elección de aquellos que deben dirigir los destinos del país. La cifra de votantes indican una abstención del 59.7%, la participación es tan solo del 40.3%. El partido que obtuvo la mayoría de votos alcanzó 1.064.256 votos, que equivale al 6.17% del total de personas que pueden votar, esta cifra es diferente al 17.49% que señala El Espectador Teniendo en cuenta esta mínima participación en el ejercicio político, se hace necesario aclarar el concepto de democracia, considerando la diferencia que existe entre legitimación y legalidad en el ejercicio del poder.  Lo anterior indica que el 6.17% de las personas que podían votar impusieron su candidato para gobernar a mas del 93 % del total de la población que podía votar.

 

LA DEMOCRACIA

 

La palabra Democracia aparece en el latín tardío como democrafia,  derivada del vocablo griego dëmokratía – o gobierno popular. Tomando su significado de pueblo que tiene la palabra demos  y  krateo en su significado de yo gobierno, la democracia viene a ser el gobierno del pueblo. Se trata de una suma imaginaria de los gobiernos individuales que tienen las personas que integran la sociedad, construyendo la abstracción de un gobierno de todos. El concepto -yo gobierno- forma una sola voluntad, esta es la razón de ser de todo gobierno democrático. El –yo- no se refiere al sujeto, es extensivo al pueblo,  es la forma como se logra transmutar la palabra democracia en el gobierno del pueblo o  el pueblo gobierna.  Buscando el beneficio general, protegiendo el interés común. La prevalencia del bien común sobre el interés particular es la principal característica de la democracia.

 

Las teorías basadas en el contrato social nos remiten al concepto “gobierno del pueblo” característica del planteamiento desarrollado por Juan Jacobo Rousseau.  Sus tesis  consideran  la ley como el producto de la voluntad general. Rousseau al observar las acciones humanas concluye que las mismas son motivadas o fundamentadas en el interés particular o individual de cada persona. Considerando que las ideas no tienen capacidad para ser solas, pues su dinámica obedece al interés que las desarrollan y que éste interés puede ser noble o egoísta; compatible o incompatible con el interés de la sociedad, Rousseau encuentra el soporte para considerar que entre los miembros de una sociedad se da una reciprocidad y comunicación generadora de situaciones generales. El interés general es el soporte de lo público y de la sociedad. Surge de la sumatoria del querer individual que se constituye en uno solo al coincidir. Este es el caso de la paz, existe un interés de cada individuo por vivir en una sociedad en paz, es un anhelo que coincide con el de la mayoría de miembros de la sociedad. Generando el sentir social que constituye el interés de la comunidad o interés general. El filósofo ginebrino imagina una sociedad que supera el estado de naturaleza del hombre, por ello basa  su teoría en un concepto optimista de la naturaleza humana para concluir que el hombre es bueno por naturaleza, muy contrario a lo sostenido por otros filósofos que parten del concepto de una naturaleza humana egoísta, no altruista, visión pesimista que considera al hombre como un ser perverso por perseguir  el mal.

 

No existe certeza de como es el hombre en el estado de naturaleza. Nadie ha podido probar o demostrar como fue ese estado en la historia de la humanidad, por esta razón no podemos asegurar cual de las tesis es la acertada. Al desconocer la esencia del ser en el supuesto estado de naturaleza la teoría se construye sobre supuestos, considerando al hombre sin más limitaciones que las impuestas por su propia conducta. Las teorías se desarrollan mediante observaciones, Rousseau encuentra que el hombre es amable cuando los demás no interfieren en sus intereses y se vuelve agresivo o “malo” al ver limitada su libertad; su teoría establece diferencias entre el buen salvaje y el salvaje egoísta.

 

La idea de libertad es un hecho que se destaca en el estado natural del hombre, para no interferir en la libertad de los demás ni ser violada la propia libertad, la sociedad elabora un pacto o contrato que posibilita la convivencia sin afectar los intereses de sus miembros, esta dualidad implica que las personas, se conviertan en sujetos de derechos y objeto de deberes. La  persona frente al ejercicio del poder asume la doble condición de súbdito y soberano; es súbdito al someterse a la ley que es producto de su voluntad; es soberano por ser quien establece la ley, la crea y la acata; la obedece y se somete a ella sin reparo pero lo hace sin perder la dignidad, de esta forma surge la teoría de la soberanía popular en la cual todos tienen una fracción de la soberanía. La Ginebra de Rousseau permite vivir la soberanía popular sin mayor problema, por ser una comunidad pequeña,  es difícil que alguien manipule la voluntad de las personas. Cada uno elige o vota consultando sus propios intereses, esta coincidencia de intereses particulares para el bien de todos estructura el interés general o interés común. El ejercicio democrático sin manipulación permite el triunfo de los intereses particulares, aún cuando  se habla de interés común, por resultar beneficiados los intereses de la  colectividad, que era precisamente el interés particular de cada uno de los asociados en la sumatoria imaginaria que indicamos.

 

El ejercicio de la democracia se vivencia en forma directa en la manifestación de la voluntad que decide, aprobar o improbar las normas que rigen a la comunidad en su construcción o estructuración de la misma. La soberanía popular se puede vivir en las Juntas de Acción Comunal, juntas de administración de propiedades horizontales, juntas de gobierno de colegios y demás organizaciones donde las elecciones son directas. También vivimos la soberanía popular y el control social al ser activos en el ejercicio de los espacios que se crean para la convivencia y el bienestar de la comunidad. Este ejercicio democrático representa el triunfo del interés común al coincidir intereses particulares en beneficio de las mayorías, lo que constituye el interés general. En esta forma se responde a los deseos o expectativas de un bienestar colectivo. El derecho se convierte en un eslabón importante en la convivencia y la reparación del entramado social, al asumir el papel de conciliador, lo que permite el acercamiento de los diferentes grupos antagónicos de la sociedad. La norma es la base de la legitimidad, se hace valida en la medida que responda a los intereses de las personas que constituyen la mayoría desfavorecida o débil de la sociedad, pero deja de ser valida la legitimidad cuando se impone la norma en forma arbitraria para favorecer intereses de grupos privilegiados, lo que implica que la legitimidad se logra mediante la fuerza. El concepto ideal de participación y conciliación social se desdibuja con la persuasión que  vuelve al individuo  un ser hecho en forma exclusiva para el consumo. Introducir el concepto consumista en la actividad política permite convertir su ejercicio en un fenómeno comercial,  que niega el sentido de la convivencia en la sociedad. El hombre reduce su papel a una participación secundaria en el entramado social. En el estado de derecho lo más valioso e importante son las instituciones, la autoridad, el orden, la ley y la seguridad democrática, muy diferente a la seguridad social que se debe vivir en la DEMOCRACIA. Esta errada idea es un rezago de la constitución que prevaleció desde 1886 hasta julio de 1991, para mayor claridad de las implicaciones  de estos conceptos en nuestra sociedad es oportuno estudiar las diferencias que existen entre las dos cartas magnas, por esta razón asumimos el análisis de sus preámbulos.

              Es un estimativo que se hace en 1968 y se encuentra citada en el libro de José Antonio Marina y Maria de la Válgoma, La Lucha por la dignidad, Anagrama, Barcelona, 2000.

  Kelsen, Hans, ¿Qué es justicia?, Ariel, Barcelona, 1991 Pág. 59.

Hans, Hans Crhistian, Poeta t novelista Danés (Odense, 1805 – Copenhague1875). En el cuento del traje nuevo del emperador unos estafadores le confeccionan un traje al emperador con telas que solo peden ver los inteligenes, buenos trabajadores, honestos, etc.

              Ibid Pág. 62.

                Ibid. pág. 36.

                Platón, Giorgías, pág. 483, 484. 

                Ortega y Gasset nos ilustran sobre el concepto de lo monástico y lo trivial, lo monástico es lo esencial para el ser, mientras que lo trivial no es necesario ni esencial. .A decir de Unamuno no existe nada mas monástico para el ser que la muerte, nadie lo puede reemplazar en ese momento.

 

              Hablamos de país en términos de las directrices políticas, económicas y sociales que son aplicables en beneficio de las mayorías débiles o menos favorecidas.

              Cifra  tomada de El Espectador Edición Extraordinaria, 13 de marzo de 2006, Bogotá, pág. 1.

             En estas elecciones se presento el fenómeno de un gran número de personas que acudieron a las mesas de votación, no votaron y reclamaron la tarjeta que les permite reclamar algunas prebendas por supuestamente haber ejercido el derecho al voto.

               Ver en la citada edición pág. 6.

             Rousseau, Juan Jacobo, (Ginebra Suiza) 1712 1778. Filosofo, literato y estudioso de la política, se destaca su obra: El Origen y el fundamento de la desigualdad entre los hombres, El contrato social es una verdadera manifestación democrática. El Emilio novela pedagógica. Su tesis se basa en considerar al hombre bueno por naturaleza, parte de la buena fe de la creencia en la humanidad.

             Hobbes Tomas, En su obra El Leviatán  al examina la voluntad y la conducta humana concluye que el motor de todo actuar del hombre es el deseo: el poder como la capacidad de actuar dominado este deseo por la pasión. En esta forma encuentra como cada ser humano al estar en continua guerra con los demás, guerra de todos contra todos hace que el hombre se convierta en un lobo para el hombre.

 

 

SAMSARA FUNDACION

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